Cómo Elegir las Gafas Perfectas según la Forma de tu Rostro

17 Sep, 2024 | Moda

Elegir unas gafas no va solo de que te guste el diseño: va de encontrar un par que te favorezca, que aguante tu día a día y que te resulte cómodo a las ocho horas de llevarlo puesto. En esta guía te contamos lo mismo que te explicaríamos en el mostrador: cómo saber qué gafas te quedan bien según la forma de tu cara, tu tono de piel, tu estilo de vida y el tipo de lente que necesitas.

Primero: ¿qué forma de rostro tienes?

Es el paso que casi todo el mundo se salta. Ponte delante de un espejo, recógete el pelo y fíjate en tres cosas: dónde eres más ancho (frente, pómulos o mandíbula), si tu cara es más larga que ancha, y si tu mandíbula es recta o redondeada.

  • Si todo está bastante equilibrado y la cara es algo más larga que ancha: ovalado.
  • Si el ancho y el largo son parecidos y las líneas son suaves: redondo.
  • Si la frente y la mandíbula son igual de anchas y la mandíbula es marcada: cuadrado.
  • Si la frente es ancha y la barbilla estrecha: corazón.
  • Si la cara es claramente más larga que ancha: alargado.
  • Si lo más ancho son los pómulos, con frente y mandíbula estrechas: diamante.

La idea de fondo es sencilla: la montura compensa. A una cara redondeada le van las formas angulares, y a una cara de líneas marcadas, las redondeadas.

Qué gafas te quedan bien según la forma de tu rostro

1. Rostro ovalado

El rostro ovalado es de los más equilibrados: proporciones armoniosas, frente ligeramente más ancha que la barbilla y pómulos marcados. Si es tu caso, enhorabuena: puedes permitirte casi cualquier estilo.

  • Monturas rectangulares o cuadradas.
  • Gafas de sol estilo aviador.
  • Monturas cat-eye para un toque más atrevido.

2. Rostro redondo

Líneas suaves y curvas, sin ángulos marcados. El objetivo es alargar visualmente la cara y darle definición: las monturas angulares crean contraste con las curvas naturales.

  • Monturas rectangulares o cuadradas.
  • Gafas con puente alto, para dar sensación de más longitud.
  • Evita las redondas o muy pequeñas: acentúan la redondez.

3. Rostro cuadrado

Mandíbula marcada y frente amplia. Aquí se trata de suavizar: las monturas redondas u ovaladas contrarrestan las líneas definidas. Busca monturas más anchas que altas.

  • Gafas redondas u ovaladas.
  • Monturas delgadas y ligeras.
  • Evita las formas muy angulares o gruesas.

4. Rostro en forma de corazón

Frente más ancha y barbilla más estrecha. Lo que equilibra es dar volumen abajo: monturas más anchas en la parte inferior, o estilo aviador.

  • Monturas con la parte inferior más ancha, o tipo aviador.
  • Montura delgada o al aire.
  • Evita las gafas grandes o muy decoradas en la parte superior.

5. Rostro alargado

Más longitud que anchura. Aquí interesa acortar visualmente, y para eso funcionan las monturas grandes, con más altura de lo habitual.

  • Monturas grandes o anchas.
  • Formas rectangulares o cuadradas.
  • Detalles en los laterales, que añaden anchura visual.

6. Rostro diamante

Pómulos prominentes, con frente y mandíbula más estrechas. Es el menos común, y luce mucho con monturas que realcen los pómulos: ovaladas o cat-eye.

  • Monturas ovaladas o redondas.
  • Cat-eye, si te gusta marcar la mirada.
  • Evita las monturas muy angulares o demasiado delgadas.

El color de la montura: mira tu tono de piel, no solo tu ropa

Es la parte que menos gente tiene en cuenta y la que más cambia el resultado en el espejo.

  • Tono cálido (la piel tira a dorado o melocotón): marrones, dorados, beige, carey.
  • Tono frío (la piel tira a rosado o azulado): negro, plateado, gris, azul oscuro.
  • Tono neutro: tienes vía libre; el azul y el verde suelen funcionar muy bien.

Un truco de mostrador: mírate las venas de la muñeca a la luz del día. Si se ven verdosas, tu tono es cálido; si se ven azuladas, frío.

Tu estilo de vida manda tanto como tu cara

  • Si trabajas frente a pantallas, el filtro para la luz azul y un buen antirreflejante se notan al final del día. Es la queja número uno que nos llega al mostrador.
  • Si haces deporte, busca monturas ligeras y resistentes, con buen agarre. El titanio y el acetato aguantan bien el uso activo.
  • Si trabajas de cara al público o en entornos formales, las monturas clásicas en negro, marrón o metal suelen ser la apuesta segura.
  • Si pasas tiempo al aire libre, no negocies la protección UV, y plantéate unas graduadas de sol además de las de diario.

Materiales de la montura

  • Acetato: ligero, con muchísimos colores y dibujos. El más versátil.
  • Metal: look sobrio y elegante, y aguanta mucho.
  • Titanio: extremadamente ligero y resistente a la corrosión. La mejor opción si tienes la piel sensible o te molestan las gafas en la nariz.
  • Plástico: económico y ligero, aunque menos duradero que los anteriores.

Y las lentes, que son la mitad del trabajo

Una montura preciosa con la lente equivocada acaba en el cajón. Lo que conviene valorar:

  • Antirreflejante: quita reflejos y mejora la nitidez. Casi siempre merece la pena.
  • Fotocromática: se oscurece con el sol y se aclara en interiores. Cómodo si entras y sales mucho.
  • Polarizada: reduce el deslumbramiento, sobre todo al conducir y en el agua.
  • Protección UV: no es un extra estético, es salud ocular.

El ajuste: lo que no se ve en la foto

Unas gafas bien elegidas pero mal ajustadas se deslizan, marcan la nariz y descolocan el centro óptico de la lente, que es lo que de verdad hace que veas bien. El ajuste se hace en la óptica, con las gafas puestas, y se retoca las veces que haga falta: es parte del servicio, no un favor.

¿Hay gafas de hombre y gafas de mujer?

Cada vez menos. La industria sigue etiquetando colecciones como de hombre o de mujer, pero lo que de verdad decide si una montura te sienta bien no es esa etiqueta: es el calibre (el ancho de cada lente), el puente y la longitud de la varilla. Una montura de la sección de hombre puede quedarte perfecta si las medidas encajan con tu cara, y al revés.

Si buscas gafas según tu cara y te pierdes entre secciones, el atajo es este: quédate con la forma que compensa tu rostro, comprueba que la montura no te sobresale de las sienes y que las lentes te centran bien los ojos. Lo demás es gusto, y el gusto no tiene sección.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé qué gafas me quedan bien?

Identifica la forma de tu cara y elige una montura que compense: formas angulares para rostros redondeados y formas redondeadas para rostros angulosos. Después ajusta el color al tono de tu piel y el material a tu día a día.

¿Qué tipos de gafas hay?

Por forma: rectangulares, cuadradas, redondas, ovaladas, cat-eye, aviador y poligonales. Por montaje: de pasta, metálicas, al aire (sin montura) y de media montura o ranurada.

¿Qué gafas favorecen más a una cara redonda?

Las rectangulares y cuadradas, y las de puente alto. Es la combinación que más alarga visualmente el rostro.

En resumen

Elegir bien es cuestión de equilibrio: la forma compensa tu rostro, el color acompaña a tu piel, el material aguanta tu rutina y la lente resuelve lo que necesitas ver. Lo demás es probárselas, que para eso estamos.

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