El otoño trae consigo un cambio de ritmo: menos horas de luz natural, más tiempo en interiores y la llegada del frío. Con ello, aparecen nuevos retos para nuestra visión. Uno de los más habituales es la sequedad ocular, una molestia que se acentúa cuando bajan las temperaturas y encendemos la calefacción.
La sequedad ocular no es solo una incomodidad: puede provocar lagrimeo constante, sensación de arenilla, visión borrosa y, en algunos casos, incluso dolores de cabeza. En otoño, el aire seco, el viento y los ambientes calefaccionados hacen que nuestros ojos sufran más de lo normal.
Síntomas más comunes
- Picor o ardor en los ojos.
- Lagrimeo excesivo como reacción defensiva.
- Dificultad para mantener la vista fija, sobre todo al leer o usar pantallas.
- Visión borrosa intermitente.
Consejos para cuidar tus ojos en otoño
- Usa lágrimas artificiales si notas sequedad o molestia.
- Hidrátate bien: beber agua ayuda también a tus ojos.
- Ventila y humidifica tu casa o lugar de trabajo para contrarrestar el aire seco de la calefacción.
- Descansa la vista con la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira durante 20 segundos a un objeto a 6 metros.
- Protege tus ojos al aire libre con gafas que frenen el viento y los rayos UV, todavía presentes en otoño.
¿Cuándo acudir al óptico?
Si la sequedad persiste, puede tratarse de síndrome de ojo seco u otro problema visual que requiere atención. Una revisión en la óptica ayuda a descartar complicaciones y a encontrar el tratamiento adecuado.
En Óptica Clemente Mataix te asesoramos sobre el mejor cuidado para tus ojos en esta época del año, con soluciones personalizadas que van desde lágrimas artificiales hasta lentes adaptadas a tus necesidades.



