Una lente progresiva esta diseñada de forma que el usuario vea correctamente de lejos mirando recto al frente y de cerca mirando por la zona baja de la gafa. Entre ambas distancias, la graduación va variando progresivamente (de ahí su nombre), permitiendo la visión a todas las distancias intermedias.
El precio que hay que pagar por este diseño en el que cada punto de la lente tiene una graduación distinta es que en los laterales hay unas zonas en las que la lente presenta aberraciones y la visión es menos nítida. El esquema general seria así:

El muy importante que las lentes estén correctamente centradas en los ojos, de forma que la zona de visión de lejos coincida con la pupila en posición de mirar a infinito. De esto se encarga nuestro óptico.
Pero igualmente importante es que en nuestro uso diario las gafas se mantengan siempre en esta misma posición. Es fácil imaginar que si las gafas quedan caídas, cuando el usuario quiere leer, en realidad estará mirando a través de la zona de visión intermedia, que tiene menos graduación y además es la zona de visión más estrecha de la lente. El resultado será que tendrá que esforzarse en exceso para enfocar el texto y además verá claramente sólo unas pocas palabras.
En Servicios Ópticos Clemente Mataix lo tenemos en cuenta y ajustamos las gafas cuando por el uso se mueven de su posición ideal, incluso las que no se han hecho en nuestro centro. Si quieres conseguir el máximo rendimiento de tu progresivo, no dudes en acudir a nosotros.